Nadie se va a llevar las manos a la cabeza si apuntamos que este no ha sido un grandioso año en el que hayan destacado soberanamente algunos de esos grandes discos que marcan una época. Más bien al contrario, el 2014 ha sido un ejercicio en el que se han publicado un montón de discos buenos, aunque sin revelaciones fantabulosas, sin obras que nos hayan cortado la respiración, sin álbumes que hayan supuesto un punto y aparte en el pop y el rock recientes. Ahora bien, nadie va a negarnos que son muchas las obras que han destacado de entre los aluviones de lanzamientos que han inundado el mercado de canciones. Ahí están “Lost In The Dream” y “Singles” de The War On Drugs y Future Islands, dos discos redondos que han luchado muy duro por hacerse con la primera posición de nuestra lista. Y sigan inspeccionando esos cuarenta títulos que subrayamos, porque encontrarán mucha canela fina, desde Damon Albarn a St. Vincent, desde The Bug a East Indian Youth, desde Royal Blood a Yob, desde Clark a How To Dress Well.
Quedan desgraciadamente fuera algunos grandes discos de géneros que no consiguen abrirse a otras audiencias más allá de sus acólitos o álbumes que nos han brindado grandes singles, pero han quedado algo atrás como conjunto de canciones (¿no echan a faltar a Die Antwoord o Klaxons? Pues eso). Pero no se preocupen, la nuestra es solamente una de las selecciones posibles. Repasen todas las que se les pongan por delante, atiendan a nuestras listas especializadas en hardcore o rap para ampliar la cifra de discos a escuchar, pero no pierdan demasiado tiempo en discutir sobre qué trabajos aparecen o no en nuestras páginas, porque no buscamos sentar ninguna cátedra sino solamente, y una vez más, hacerles partícipes de la música que nos ha encantado durante los últimos meses.

1

(ROCK) Han llegado por fin a ese estado de gracia en el que todo te sale a pedir de boca y se dan los factores adecuados para entregar tu mejor álbum. Han conseguido combinar a la perfección su característico sonido con unas melodías que enganchan. Don Disturbios

2

“Singles” es el salto definitivo de Future Islands a otra liga. Conscientes de que no debían perder la oportunidad que se les presentaba, su primer trabajo para 4AD busca abrirle más puertas a la banda, endulzando un pelín su sonido, pero sin perder nada de consistencia. Joan S. Luna

3

El líder de Blur apuesta por un álbum minimalista, delicado y cuidado al extremo. Un trabajo mayoritariamente introspectivo, incluso nostálgico y autobiográfico, en el que la sentida y emocionante interpretación vocal del músico se impone como principal referente. Raúl Julián

4

Va realmente mucho más allá de la etiqueta R&B, y en su debut sobresale de su competencia directa gracias a ese planteamiento sonoro tan trip-hop, sobre el que se sustenta en muchos momentos para escupir miserias de alcoba e incontables dramas anímicos sin censura. Sergio del Amo

5

El súbito interés de la prensa de su país por su propuesta, demuestra que estamos necesitados de grupos y temas molestos como almorranas. Y que Sleaford Mods son las almorranas del rock británico de hoy, eso amigo, es algo que no vas a poder discutir... Luis J. Menéndez

6

Beck fue siempre difícil de catalogar. No hay un Beck, hay miles. Años después de aquella obra maestra que fue “Sea Change”, nos entrega un disco que se mueve en unas aguas muy parejas. Un disco reposado en el que la oscuridad y la luces se entremezclan. Un disco de amaneceres... Marcos Molinero

7

Unas guitarras pesadas herederas del grunge se fusionan con estructuras y ritmos que recuerdan al viejo blues rock setentero y unas melodías y voz que reviven el legado de The White Stripes. El concepto del rock del dúo inglés tiene mucho más que ver con las bandas nórdicas o estadounidenses. Robert Aniento

8

Aunque la representación del miedo en forma de canciones siempre ha sido marca de la casa lo que sitúa “Angels & Devils” un paso por encima de su antecesor es una depuración en las formas, una precisión y limpieza casi clínica en la producción que lo hace aún más devastador. Luis J. Menéndez

9

No hay dobles lecturas y sus canciones son exactamente lo que parecen, un límpido ejercicio de pop rock clásico influido por el legado de la soleada California. Han sabido recoger el testigo de Love, The Byrds y la tradición sunshine pop para componer dos álbumes exquisitos. Luis J. Menéndez

10

Han rebasado de sobra la categoría de banda emergente, olvidándose de esas producciones y mezclas tan espaciosas, y han grabando el disco en el estudio de Jeff Tweedy de Chicago para que sus canciones sobresalgan, y nos quedemos con su universo amable de nostalgia suburbial. Jorge Obón

11

Este fan irredento del rock’n’roll, lleva años diciéndolo: su meta en la vida es grabar su propio clásico. Pues ya tienes dos, chaval. En “Manipulator” confluye todo lo bueno de sus obras anteriores gracias a una astuta corrección de los desequilibrios que las impedían aspirar al sobresaliente. Nacho Serrano

12

Esta es la culminación del viaje iniciático de Tom Krell, empeñado en pergeñar algo que por fin pueda denominarse r’n’b contemporáneo con todas las de la ley. Una lección magistral que trata sobre cómo arreglar a lo grande lo aprendido en la vulgaridad de los noventa. Jorge Obón

13

Destilan ambición y confianza a lo largo de un cuarto álbum con el que presentan sólida (y definitiva) candidatura a banda más vanguardista y reconocible del Reino Unido. Los británicos avanzan al ritmo que marca la incansable indagación en los parámetros que definen su propio sonido. Raúl Julián

14

Un álbum más instrumentado, mucho más arreglado con la pompa que otorgan la cuerdas y alguna base arregladita, alejándola de la pizpireta y algo ingenua cantautora folk de sus inicios. Canciones cortavenas en las que escampa con dolorosa franqueza sus miserias amorosas. Don Disturbios

15

¿Cuántos discos han escuchado cuya primera canción les ha dejado K.O.? “Benji” pertenece a esta rara categoría. Con su arpegio majestuoso e hipnótico, “Carissa”, es tan emotiva como las mejores canciones de Red House Painters. Desde la estratosfera, el de Ohio no afloja. José Carlos Peña

16

El resultado de la recuperación del respeto mutuo de un dúo al que se le dio muy bien hacer un ruido cercano al hardcore, y que ahora ha terminado un disco sabiendo qué quieren ser. Con batería, bajo-a-todo-trapo, voz y nada más, plantean un hard-rock que no quieren empaquetar como punk. Jorge Obón

17

No nos pilla por sorpresa que “Our Love” hurgue en la herida abierta por “Swim” y nos traiga a un Caribou más atraído que nunca por la electrónica de baile. “Can’t Do Without You” abre el disco y es una perfecta muestra de por dónde van a ir los tiros en los siguientes cuarenta minutos. Luis J. Menéndez

18

Pocos no se dejaron cautivar por el personaje y el talento fresco, divertido y natural en su debut. Y quizá porque ese aroma era tan arrebatador, ha tenido cierto miedo a madurar. Lo cual no tiene por qué ser malo si el continuismo se traduce en otro puñado de canciones saltarinas y radiantes. Marco Lobera Fatás

19

Cuesta mucho trabajo hacer un disco bueno que sea sencillo, que suene actual sin ser moderno y que transmita alegría sin ser una fiesta. Y hay grupos que lo consiguen en tan sólo tres días de grabación, como es el caso de los tejanos Parquet Courts.Pepo Márquez

20

Antes de emplearse a fondo en colaboraciones con heterodoxos como Swans o Brian Eno, el australiano consiguió darle un vuelta de tuerca al noise con “By The Throat”, cuya excelente acogida justifica el interés que ha despertado “A U R O R A”, una auténtica experiencia física. Luis J. Menéndez