La edad no pasa en balde para nadie, y menos aún para un cantante como Tote, sincero e introspectivo en sus letras como pocos. El sevillano presenta, cinco años después, un nuevo disco en solitario. “78” (Octubre Music, 2015) ha sido el título elegido para este trabajo en el que podemos ver que además de haber crecido como persona lo ha hecho también como músico, introduciéndose en terrenos hasta ahora desconocidos para él. Serán cosas de la edad.

Empecemos por el título del disco, al que has llamado “78” que es el año en el que naciste. ¿Por qué has elegido ese título, que simboliza además de tu llegada al mundo?
Además de porque nací ahí, elegí esa fecha porque el 78 es una quinta curiosa; tengo muchos compañeros de clase y gente que conozco desde pequeño que casualmente se han dedicado a la música. Mi compañero de pupitre era Juan Azagra que toca en el grupo Los Bombones, otro es Álvaro Mulero que es un guitarrista de flamenco muy conocido, también David Bravo (abogado especializado en propiedad intelectual) estudió conmigo, etc. Realmente es una tontería, gente que ha logrado sus metas la hay en todas las generaciones, pero en mi entorno la gente del 78 parece que es gente especial, y por eso quería dedicarle este disco a ese año y esa gente que creció conmigo.

Hablando de edades y generaciones, ya estás casi más cerca de los cuarenta que de los treinta. ¿Qué recuerdas y qué ha cambiado en Tote desde que publicaste “Big King XXL”, tu primer trabajo, hace ya casi quince años?
(Risas) ¡Sí, ya me acerco peligrosamente! Y han cambiado muchísimas cosas, la música ya no la entiendo ni la hago igual que entonces. He cambiado mucho la forma de rapear, antes metía muchísimas palabras porque no sabía entender bien la manera de entrar en los ritmos, ahora creo que voy mucho más desahogado y utilizo la voz de mejor manera. Quizá la temática es lo que menos ha cambiado; hace poco hablaba con un colega que decía que cuando un artista empieza a crear ya luego siempre crea lo mismo, una vez que te defines ya eres tú y luego lo desarrollas y evolucionas. Y en ese sentido coincido y sigo haciendo las letras igual que antes.
Pero lo que más ha cambiado es mi manera de ver la música, antes era un purista lleno de clichés y tabús, pero ahora creo que lo que impera es hacer música y disfrutar con ella. Antes era un nazi de la música, no salía de lo que eran sonidos duros, me encantaban el metal y el rock duro, y ahora estoy escuchando otro tipo de cosas: pop de los ochenta, jazz y otros géneros que no me interesaban porque era un chaval lleno de prejuicios. Ahora estoy disfrutando la música más que nunca en mi vida.

“Ahora estoy escuchando pop de los 80, jazz y otros géneros que no me interesaban cuando era un chaval lleno de prejuicios”

Quizá por ello en este disco te encontremos más “Toterreno” que nunca: te atreves con trap, flamenco, reggae,… ¿Es imprescindible para un músico con quince años de carrera adaptarse a los nuevos sonidos, a los nuevos tiempos, para no sonar caduco?
Es que para esto la profesión de músico es muy especial, porque un ciclista o un futbolista puede estar toda su vida haciendo lo mismo, sólo tiene que mantener el nivel, pero un músico necesita evolucionar. Lo que sí tengo muy claro es que si hago un tema de trap, por ejemplo, no quiero sonar como los que son los “dueños” del trap ahora, no se trata de copiar, sino de adaptarlo a mi estilo y mi sonido. Lo que no voy a hacer es como el típico pureta repeinado que va a bailar a la disco con los chavales para sentirse joven. Sé cuál es mi sitio, mi estilo, pero creo que con trabajo te puedes adaptar a diversos sonidos y que suene bien. No he intentado hacer un disco de fusión de trap con flamenco con rap, simplemente he metido un par de temas con sonidos diferentes para ponerme a prueba y darle algo más de variedad.

Incluso en este disco incluyes instrumentales creadas con banda, con instrumentos reales (guitarras, baterías, bajos, vientos… ). ¿Qué aporta a un MC, acostumbrado a los beats de ordenador, crear música con una banda?
Es algo que llevaba queriendo hacer años, y he conseguido un sonido que me encanta con la banda y no quiero dejarlo ahí, es la rama que más me interesa. El rap es una música muy cercana a la electrónica pero a mí siempre me han encantado las canciones con instrumentos, y en el rap encajan muy bien. Ya había hecho directos con banda pero nunca en un estudio y es algo que me ha flipado, añadirle bajos, arreglos de guitarra, vientos, es un lujazo y creo que le aporta mucho, así que pienso repetir.

Además en el disco encontramos la participación de más de una decena de productores, entre los que nos ha llamado la atención Acción Sánchez (SFDK) con quien llevabas más de una década sin trabajar. ¿Qué ha ocurrido para que dos de las mayores figuras del rap sevillano os hayáis vuelto a juntar para hacer música?
Sí, bueno, aunque nunca lo habíamos dicho en público ninguno, era un secreto a voces que mi relación con ellos (Acción Sánchez y Zatu, SFDK) no era del todo buena, tuvimos discusiones y no teníamos ya contacto. Pero el año pasado me encontré con Óscar (A. Sánchez) en persona, que hacía muchísimo que no nos veíamos, y hablamos las cosas, lo solucionamos todo y retomamos . Me mandó unas instrumentales y finalmente metimos la del tema “No soy sotisficao”, que me encanta como ha quedado, y además estoy muy contento de haber recuperado el buen rollo con ellos.

Junto a él encontramos beats de una buena variedad de productores. ¿Nunca te ha seducido la idea de centrarte con un solo productor, o prefieres que cada canción suena y tenga una firma diferente?
Pues sí, la verdad es que lo he pensado muchas veces. Porque te dejas la piel buscando instrumentales, comiéndote la cabeza, y sin embargo contar con un productor que te conozca y trabaje para ti es una joya. Tener a alguien como R de Rumba, Óscar o Griffi, que desarrollan el sonido de un grupo, es un lujazo. Además aquí ya he trabajado con casi todos y para buscar cosas nuevas ya tengo que tirar de internet, buscar bases fueras, y la verdad es que es un tormento. Así que ojalá encuentre a alguien que me guste y viva aquí cerquita y pueda tirar con él.

Y teniendo tu propio estudio de sonido, ¿nunca te has planteado producir tus propias canciones?
Sí, hace unos años me compré un equipo y produje algunas instrumentales por mi cuenta, pero me di cuenta de que era algo muy difícil de compatibilizar con escribir las canciones también. Yo gasto mucho tiempo en crear letras, le doy muchas vueltas a todo, a las estructuras, los ritmos, y producir lleva mucho tiempo, ¡es un curro de locos! Además producir engancha mucho y no me dejaba tiempo para nada más, así que decidí centrarme mejor en sólo cantar que es lo mío.

“Con Wyoming comparto el vacile y que me río de todo, pero también meter contenido y reflexiones. No es criticar por criticar”

En cuanto a las letras, nos encontramos con el Tote al que estamos acostumbrados, con textos llenos de acidez e ingenio. Y sin huir de temas políticos o cuestiones culturales, al más puro estilo Wyoming, con quien te comparas en una frase. ¿Es Tote King el Wyoming del rap?
Es un vacile que meto en una canción, porque es alguien que me parece la hostia realmente. Es un genio tanto a nivel comunicativo como luego como persona y tiene esa combinación perfecta de vacile y contenido. El tío esta siempre vacilando y de coña pero no es un payaso, sabe de lo que habla, es inteligente y se moja pero no es un demagogo. Y creo que comparto ese rollo en las canciones, vacilo y me río de todo pero luego también intento meter contenido y reflexiones de todo, no es criticar por criticar.

Entre estas letras críticas llenas de sarcasmo e ironía destaca el tema “Ya no me enfado”. ¿De verdad has conseguido aislarte de esas cosas que ocurren a nuestro alrededor o es una forma de decir “ya no me sorprende”?
Sí, sí, en realidad me sigue dando la misma jodida rabia, pero ahora intento reírme de todo eso porque es que parece de guasa. No quiero ser un hater gratuito, no se trata de eso, pero como dice un colega en este país hay una “hipsterización” que me saca de mis casillas. Por ponerte un ejemplo, es como la foto de Alaska con Esperanza Aguirre; es que no entiendo porque eso es cool, quizá yo sea un pueblerino provinciano sevillano pero no entiendo ese rollo de querer llamar siempre la atención y ese afán por el personajeo y ser famoso. ¡O hasta dónde vamos a estirar y aceptar la broma de que Paquirrín es dj! Es que parece que todo vale en este país, y no todo debería valer. Por eso, aunque diga que ya no me enfado, creo que estas cosas nunca dejarán de tocarme la fibra, porque creo que hay cosas que nos tomamos en coña y no deberíamos.

En una de la primeras frases del disco te comparas con la serie de ficción “True Detective” con la frase “decir que lo mío no mola es tan absurdo como decir que TD no mola porque le mola a todo el mundo”. ¿Acaso es malo gustarle a mucha gente, o es algo que sólo ocurre en el rap?
Sí, va en ese sentido, por la gente que dice que en lo últimos años me he vuelto más comercial o la caña que me dieron con el tema de Antonio Orozco. ¿Cuál es el problema porque me haya escuchado gente de fuera del rap? Yo trabajo y trabajo mucho para mejorar mi música, tratando de mejorar mi propio estilo, y quien quiera escucharme luego ya no puedo controlarlo, no es cosa mía. ¿Cómo puede alguien pedirme que siga haciendo lo mismo de hace diez años? Todos necesitamos evolucionar y la gente del rap es muy purista para eso, les cuesta abrirse a cosas nuevas. Pero yo estoy muy tranquilo en ese sentido, me gusta lo que hago y cómo lo hago, disfruto mucho con la música.

Este nuevo disco sale de nuevo a través de Octubre, el sello nacional de Sony Music, que por cierto publican también el nuevo disco de Pxxr Gvng. ¿Qué opinión tienes de su música?
Me encantan, me parece lo más valiente que ha llegado a la escena del rap en años. Y soy especialmente fan de Yung Beef, ya le escuchaba cuando sacaba las mixtapes, me parecen muy originales. Es bueno que salga gente que suene diferente a los de siempre, que no copien a Kase-o, a Zatu o a los que llevamos más tiempo y traigan una nueva propuesta, esto es bueno para la escena y para el rap. No les conozco personalmente pero es necesario que haya gente nueva que rompa, que le echen huevos y traigan nuevos sonidos, y ellos lo han hecho y además lo han hecho bien.

Para despedirnos, hace un tiempo Juaninacka nos confesó que os había vuelto a rondar la idea de hacer un nuevo disco de La Alta Escuela. ¿Sigue habiendo posibilidades o no lo ves posible?
No, creo que el momento de La Alta Escuela ya pasó y no volverá a repetirse. Hubo un momento en el que se planteó pero últimamente todos estamos muy centrados en nuestras cosas y no creo que llegue a darse. No le veo muchas posibilidades, cada uno hemos tomado ya nuestro propio camino.