Dos años sin las canciones de Mercromina es mucho tiempo. Para compensarnos, el grupo manchego regresa con catorce nuevas razones para que no salgamos de casa o al menos carguemos nuestro walkman. Y lo hacen con un trabajo exigente que despeja las sendas por la que transcurre su mundo paralelo. La narración sólo tiene los limites que el narrador quiera poner. Es él quien decido cuándo y dónde acabar. Por supuesto, el receptor juega un papel importante, limitando hasta dónde quiere escuchar, hasta qué punto va a estirar su esfuerzo o placer ante lo narrado. Bien, pues parece que el quinteto de Albacete se ha acogido a este postulado ofreciéndonos un disco prácticamente infinito. Por eso cuesta tanto entrar en él. Por eso, una vez entras no quieres salir. Porque a diferencia de «Acrobacia» (95) –debut esperanzador lastrado por una producción inefable-, de «Líquidos» (96) –Ep sobresaliente con alguna gema de pop casi inmediato- y de «Hulahop» (97) –ya un esbozo de lo que Mercromina podían realmente ofrecer en plenitud-, este «Canciones De Andar Por Casa» es más grande aún que el estómago de una ballena, y a pesar de que su título sugiera escasez y fragilidad está lleno de canciones inmensas. Pero requiere un esfuerzo y las primeras escuchas ofrecen una engañosa perspectiva de frialdad. Joaquín Pascual (voz y guitarra) lo sabe. Conoce las virtudes y los defectos de sus canciones, sabe también lo que ha costado meterlas en vereda, hacerlas crecer con salud, llevarlas por el camino de la rectitud y domesticar ese carácter arisco. «Sí, es menos inmediato, nunca habíamos hecho un disco así, a nosotros también nos ha costado, no creas… sí, hay que aprender a oírlo un poco pero creo que esta vez hemos conseguido por fin un disco redondo, algo que no habíamos conseguido con los anteriores. Y a pesar de que también nos gustan, creo que no les dedicamos el tiempo suficiente. Teníamos ganas de hacer un disco pensado de principio a fin porque muchas veces hacemos canciones justo antes de sacar el disco y no nos da tiempo de asimilarlas bien». Todo eso se nota, y mucho, sobre todo en los arreglos, una de las bajas pasiones –confesadas, eso sí- de Joaquín. Este trabajo está lleno de ellos, todos acertados, todos brillantes. «Mira, yo no creo en el minimalismo musical, me encantan siempre los arreglos, somos un poco obsesivos con ellos, pero no lo podemos evitar. Creo que la música ha de tener cierta densidad, me gusta la música desnuda, pero no para mis canciones». La suya la tiene, desde luego, aunque el fiel se equilibra con la mayor transparencia textual, con la huida de ciertas imágenes poco diáfanas, con la sinceridad en el uso de la pluma y una mayor seguridad en la propia producción literaria. «Nunca he estado tan cómodo como con estas letras. Me ha costado menos elegirlos, hablar de ciertas cosas. En este disco no ha habido ninguna canción con dos posibilidades de letras. Me he sentido más cómodo, desde luego, y he huido de cierta conceptualidad». Así, «Canciones De Estar Por Casa» resulta un disco vivo, con carácter, una apuesta a doble o nada que desdeña la tibieza. Y no crean que no contiene canciones preciosas, de esas hay muchas (el estándar Mercromina –«Llamas»-, los paseos por la Playa de la Concha –«Vacaciones», «Media Vida Entera»-, la inspiración pop en estado puro –«Temblando»-), aunque ninguna de ellas sea un single claro. Para la ocasión, Irantzu (La Buena Vida) recoge el testigo de Mª Angeles «Pequeña» en el apartado de cameos y esa brisa donostiarra que mece el disco queda también plasmada en el apartado gráfico, obra de Enrique Borrajeros, la nueva incorporación al grupo de los teclados. «Creo que hemos reflexionado más que nunca con este disco y, claro, la portada también ha sido evaluada muy despacito. Le hemos dado muchas vueltas ya que queríamos que reflejara el ambiente del disco». Después de tanto tiempo –sumen su andanza antiséptica a la carrera de Surfin´ Bichos- Joaquín, Carlos Cuevas, José Manuel Mora y Carlos Sánchez son conscientes de dónde están y hacia dónde van, y sobre todo de quiénes son. «Nos conocemos muy bien y si algo sale mal en el ensayo ya no nos podemos engañar ninguno porque se notaría. El grupo está en un buen momento y todo es gracias a este disco… ¿malos momentos en el pasado?… no exactamente. Ocurre que cuesta seguir, reactivarse e implicarse, lo que pasa es que ha costado mover al grupo para que se implicara por completo, pero ahora mismo todo está muy bien y estamos de nuevo mirando hacia delante y con muchas ganas de tocar. De todas maneras, la mayor defensa que hacemos de este disco es que tiene que apetecer escucharlo, que tiene que escucharse con ganas, eso es lo único que pide el disco». Lo ven, ya se lo decía yo. «Canciones De Andar Por Casa» está publicado por Subterfuge.