La Historia del pop está llena de grupos que no han sobrevivido al impacto inical de una gran canción. En el caso de Chvrches “The Mother We Share” pudo ser su Waterloo particular (el de Napoleón y también el de Abba). La respuesta del trío -Lauren Mayberry, Iain Cook y Martin Doherty- ha sido encerrarse en el estudio para, sin prisa pero sin pausa, cocinar un disco de POP con mayúsculas.

“Every Open Eye” (Glassnote/Universal) representa a día de hoy algo muy parecido a lo que O.M.D. o The Human League significaron para la generación synth-pop de su tiempo: aspiraciones comerciales al amparo de una multi (complejos fuera) y una colección de canciones  que se manejan con maestría entre el subidón clubber y la vendetta sentimental. Charlamos telefónicamente con Lauren -voz y en buena medida imagen del grupo de Glasgow- para diseccionar todo lo relativo al decisivo segundo disco

¿Dónde te pillo, Lauren?
Ahora mismo en Glasgow. Tocamos en un par de festivales durante el fin de semana, pero estamos de vuelta en casa ahora.

Por curiosidad, ¿te ha cambiado mucho la vida los últimos años?
Sí, bueno… En realidad no estoy muy metida con la gente de la industria y sigo quedando con mis amigos de siempre, eso no ha cambiado demasiado. De todas formas en los últimos años apenas he pasado tiempo en Glasgow, así que volver aquí para grabar el disco en nuestro estudio fue muy agradable.

¿A quién para más la gente por la calle, a Alex Kapranos, Stuart Murdoch o a ti?
¡Oh! Jajaja. No estoy segura. Pero creo que en Glasgow la gente pasa bastante de los famosos. Una vez vi a Morgan Freeman caminando tranquilamente por el aeropuerto y nadie le decía nada. Y la verdad es que yo estoy feliz de poder seguir saliendo tranquilamente de compras sin que se monte ningún revuelo alrededor.

¿Dónde está funcionando mejor Chvrches ahora mismo a nivel de popularidad, en Reino Unido o en EEUU?
Estamos muy contentos porque es complicado que una banda funcione en ambos mercados. Concretamente nos sorprendió la acogida en EEUU, porque lo normal para una banda británica es girar mucho por allí hasta conseguir cierta atención y aún así ésta no siempre termina llegando. Sin embargo en nuestro caso aún antes de tocar allí ya notábamos a través de las redes sociales que se había despertado expectación. Hicimos una gira muy larga y tocamos en muchas ciudades, pero no me quejo, porque eso es señal de que el grupo despertó el interés de mucha gente.

Vosotros tres pertenecéis casi a generaciones diferentes y tenéis backgrounds bastante distintos. Iain lleva tocado casi veinte años dentro de formaciones conocidas como Aerogramme o The Unwinding Hours, Martin era músico de directo de The Twilight Sad, y tú tienes un pasado como cantante en grupos de pop. ¿Cuál es el rol que cada uno desempeña dentro de Chvrches?
Efectivamente hay una diferencia de edad importante: Iain me saca trece años y Martin cinco, pero no es algo de lo que seamos muy conscientes dentro del grupo. Quiero decir que todo depende de la dinámica… En ocasiones sí que ejercen un poco de hermanos mayores, pero en otras ocasiones ese rol se invierte y soy yo la que llevo el mando de nuestra relación. No sé, yo creo que los tres estamos al mismo nivel de implicación profesional y madurez. Musicalmente con este disco he sentido una conexión única.

¿Os molestó cuando al publicar “The Bones Of What You Believe” muchos medios se refirieron a vosotros como un grupo de revival synth-pop?
No, no te creas. Puedo entender que alguien tenga esa imagen de Chvrches basada en el tipo de instrumentos que utilizamos, que a menudo son los mismos que utilizaban Erasure o Depeche Mode. Pero, sinceramente, no creo que nuestras canciones sean un pastiche de los bandas clásicas: la producción, las letras y el sonido nos lleva en otra dirección diferente.

¿Habéis tenido dentro de la banda una conversación acerca de lo que Chvrches debe ser como banda, de la dirección que estáis tomando o que deberíais de tomar este segundo disco?
No, no perdimos demasiado tiempo en hablar de la dirección que había que tomar como grupo. Sí que sabíamos que desde el punto de vista de la producción el disco no debía ser innecesariamente complicado. Confiamos mucho en el trabajo de cada uno, así que no se trataba tanto de buscar un sonido que nos permitiera llegar a un público determinado, o algo por el estilo, como hablar mucho entre nosotros sobre las canciones y dejar que el trabajo se desarrollara por sí solo.

¿Y de verdad que con este disco no ha habido cierta intención deliberada de moveros hacia un sonido “masivo”?
Creo que esa es una consecuencia de las técnicas que utilizamos para producir “Every Open Eye”. Trabajamos durante tres años en “The Bones Of What You Believe” y la consecuencia fue que terminamos grabando canciones con muchísimas pistas y era complicado trasladarlo al directo, no se adaptaba al tipo de sonido que queríamos conseguir. Así que en esta ocasión nos aseguramos de no sobrecargar las mezclas, de limitar cada canción a lo que realmente era necesario. Ese puede ser el motivo por el que te parece que el sonido es “masivo”, porque realmente suena más potente que el anterior.

¿Sabes cuál es la media de BPM’s de este disco frente al anterior?
Oh, dios, no tengo ni idea…

Jajaja, más o menos. O dicho de otra forma, este disco es bastante más uptempo que “The Bones Of What You Believe”, ¿no?
No lo sé, si te soy sincera el tempo de la canción no es algo a lo que prestemos atención a la hora de componer, estamos más interesados en la emoción…

Bueno, una cosa y la otra están conectadas…
No queríamos limitarnos a grabar canciones tristes. Llegó un momento en que nos dimos cuenta de que no todas las canciones tenían que ser oscuras para que el álbum tuviera un sentido, y entonces empezamos a componer sobre temas más extraños y inusuales, porque queríamos que el disco fuera un viaje. Supongo que en ese sentido tiene lógica lo que dices, aunque nosotros no entremos a plantearnos los BPMs a los que debe ir un tema.

Tengo entendido que el concepto de “Every Open Eye” cambió el día que volvisteis a escuchar las producciones de Quincy Jones para Michael Jackson
Sí, sobre todo Martin es muy fan de esas producciones y para este disco ha sido en cierto modo un punto de partida. Toma “Smooth Criminal” por ejemplo. Cuando escuchas esa canción eso sí que es un sonido “masivo”, enorme, con una producción increíble… Pero cuando te fijas en las pistas por separado sólo hay cuatro o cinco elementos dando forma a la canción: un ritmo, una gran línea de bajo. Si escuchas la música de hoy en día en la radio todo está muy saturado, muy arriba, la voz,… Todo está sobreproducido y apenas respira humanidad.

“La música que suena en la radio está sobreproducida y apenas respira humanidad”

A mí me sorprende la limpieza de tu voz en este disco, me resulta espectacular tanta perfección. ¿Está muy tratada?
Por suerte para mí puedo cantar con registros bastante diferentes, utilizamos efectos para darle a cada canción un enfoque u otro, pero mi voz se adapta bastante bien a las necesidades de los temas. Además no necesito demasiadas tomas, pero eso es algo normal porque si no fuera así no podría estar cantando cada noche en directo. Hemos estado en la carretera dos años, y eso me ha ayudado mucho a familiarizarme con mi voz y aprender qué es lo que puedo hacer con ella. Piensa que no era cantante profesional antes de hacerlo en Chvrches, y la forma en que empecé fue simplemente cantando las canciones de los grupos en los que estaba. Creo que tal vez el elemento más importante que caracteriza a Chvrches es precisamente la colisión entre lo orgánico que representa la voz y lo electrónico de la música.

Háblame sobre la secuenciación de las canciones. Tengo la sensación de que está concebido como un disco a la antigua usanza, con cara A y cara B.
Intentamos crear una secuencia que funcione para el CD y también para el LP. Somos conscientes de que hay fans que compran canciones sueltas y también otros que se hacen con el disco completo, así que son detalles que tienes que cuidar y hay un principio y final de cara A y un principio y un final para la cara B. Y luego hay cosas que funcionan a un nivel casi inconsciente: “Never Ending Circles” fue la primera canción que grabamos y abre el álbum mientras que “Afterglow” fue la última y lo cierra, pero no fue premeditado.

Creo que “Afterglow” os dio muchos quebraderos de cabeza y al final optasteis por prescindir del ritmo, con lo que os ha quedado una bonita balada electrónica de cierre…
Sí, estuvimos seis semanas seguidas trabajando en ella y no había manera de llegar a un acuerdo. Inicialmente tenía un sonido mucho más agresivo, y ya habíamos llegado a la conclusión de que iba a convertirse en un bonus track cuando eliminamos casi todas las pistas para dejar tan sólo la voz y la pista de sinte y de repente cobró sentido como cierre del disco.

Sinceramente creo que “Every Open Eye” está repleto de singles potenciales: entre ocho y nueve temas podrían serlo perfectamente…
Wow, gracias. Desde luego es todo un cumplido. También te digo que no pensamos demasiado en ello a la hora de componer y ni siquiera tengo claro que mis canciones favoritas sean las que tengan más potencial en ese sentido: ni siquiera nos ponemos de acuerdo entre Iain, Martin y yo sobre cuáles son las mejores canciones del disco. En julio por ejemplo presentamos en Canadá tres canciones nuevas, “Leave A Trace” “Make Them Gold” y “Clearest Blue”, y fue muy interesante vez descubrir la reacción del público, no teníamos ni idea de cómo iba a ser.

¿Tienes en la cabeza algún álbum clásico que funcione en un nivel similar a “Every Open Eye”, como colección de grandes canciones de pop?
No creo. Me parece que en los 80 bandas como The Cure o Depeche Mode hicieron grandes discos que funcionaban como colección de canciones, pero el hecho de que a nosotros nos gusten cosas bastante distintas hace que sea complicado compararnos con alguna banda en concreto, porque en nuestras canciones se superponen ángulos diferentes que hacen que finalmente Chvrches sea lo que en la actualidad es.

“Somos fans de Taylor Swift. Hemos visto su directo y es realmente buena”

¿Y en el terreno del pop contemporáneo? No sé cómo te va a sentar esto, pero encuentro cierta conexión entre “Every Open Eye” y el “1989” de Taylor Swift. En parte porque los dos me parecen dos grandes contenedores de hits, cada uno en su terreno, pero también por el protagonismo de la voz y porque a pesar de manejar referentes clásicos, el disco suena rabiosamente contemporáneo, casi como un reverso “indie” del pop superventas de Taylor Swift.
Bueno, “1989” es un gran álbum con un gran trabajo en la composición de las canciones. Somos fans y hemos visto su directo y es realmente buena. De todas formas yo creo que en nuestro caso hemos absorbido más influencias del pop electrónico europeo, aunque ya sabes cómo es esto de la música, oleadas que vienen y van. Nunca puedes imaginar qué es lo siguiente que va a ser popular y tampoco nos interesa intentar predecirlo, porque nosotros seguimos nuestro propio camino y lo vivimos como algo verdaderamente auténtico.

¿Estás interesada en lo que hacen Sophie y la gente de PC Music?
Sí, lo sigo un poco, aunque Martin es el que mejor puede opinar sobre eso, él es el que suele llamar la atención sobre nuevos productores y cosas más frescas en las que yo no estoy tan puesta. Pero sí que me parece interesante la forma que tiene la gente de PC Music de producir y combinar elementos diferentes, aunque el resultado sea muy distinto a lo que nosotros hacemos. Mola.

¿Os gastáis mucho dinero en equipo? ¿De qué manera ha condicionado a “Every Open Eye” el equipo que habéis utilizado?
Tenemos mucha suerte porque tenemos el estudio montado en un local, en un bajo en Glasgow, y en ese sentido nos hemos ahorrado un montón de dinero en la grabación y producción al hacerla nosotros mismos. Eso nos ha permitido trabajar con calma y darnos el capricho de probar una serie de sintes, lo que se convierte en una verdadera complicación en directo, porque se rompen todo el rato, da igual cómo los trates, especialmente un sintetizador que tenemos fabricado en la Unión Soviética. Siempre que llegamos a un sitio hay que revisar qué ha pasado esta vez y nos hemos hecho un seguro importante para el equipo. Pero bueno, es algo que forma parte también de lo que es el grupo.

¿Hay algo en particular que destacarías de este álbum?
Cada canción se ha compuesto de forma diferente, utilizando los sintes de forma diferente. Tal vez destacaría lo relativamente sencillo que resultó hacerlo. Por ejemplo, tanto la parte musical como la voz de “Leave A Trace” las grabamos en una tarde. En líneas generales “Every Open Eye” me gusta porque suena más sólido y seguro de sí mismo. No lo digo de manera arrogante, es simplemente que nos encontramos más a gusto grabándolo y se nota.

En una entrevista dijiste “mis ex novios ya no se tratan conmigo”. Y es algo que me ha venido a la cabeza al escuchar las canciones del disco, dominadas por las relaciones fallidas o en ese momento en que están a punto de saltar por los aires.
Tiendo a escribir las letras desde una perspectiva personal, son situaciones que me han ocurrido o de las que he sido testigo, y más concretamente en este disco la mayor parte de las letras se centran en los aspectos más negativos de una relación. En cualquier caso creo que lo más importante de nuestras letras es que conectan con la gente de formas distintas y las hacen suyas, más allá del punto de vista conque las escribí.

¿Quién escribió la letra de “High Enough To Carry You Over”, el único tema que canta Martin esta vez?
Esa canción la escribimos entre los dos. Es un tema en el que él también necesitaba poner su propio sello para sentirse con ganas de cantarlo. La composición y la instrumentación es muy democrática, todo el mundo tiene su parte de “culpa” en las canciones y creo que es la mejor manera de funcionar para evitar los posibles ataques de ego.

Supongo que el sonido de este disco, el tipo de canciones, determina en buena medida los shows que estáis preparando en directo.
La idea es que los conciertos sean similares pero al mismo tiempo diferentes que los de la gira de “The Bones Of What You Believe”. Somos conscientes de que tenemos que avanzar y plantear un directo lo más atractivo posible en lo visual y en lo musical. Lo habitual en el terreno de la electrónica es que el músico se sitúe detrás de su ordenador y ya está, pero nosotros tenemos un bagaje más cercano al pop y la consecuencia es que intentamos tocar todo lo que podemos con instrumentos, así que adaptaremos ese punto de vista a las canciones de este disco.

A través de vuestro perfil de Facebook he visto que estáis involucrados en causas sociales como Global Citizen. ¿Puedes hablarme de ese vínculo del grupo con la justicia social?
Somos conciertes de la posición privilegiada en la que nos encontramos, con mucha gente atenta a nuestros movimientos así que intentamos aprovechar las oportunidades que nos surgen para llevar a cabo acciones de este tipo. Una de las últimas acciones en la que nos hemos involucrado es Plus One, una iniciativa liderada por Arcade Fire por la que un dólar de cada ticket de nuestra gira irá destinada a Amnistía Internacional. Para nosotros es importante tomar conciencia de los problemas ahí afuera y ser empático al respecto, no permanecer en una burbuja. Es una de las ventajas de vivir en Glasgow, que no te permite olvidar nunca de dónde vienes.

Tenemos que ir terminando y quiero aprovechar para preguntarte por The Unwinding Hours, el grupo de Iain que sinceramente creo que merecía algo más de atención de la que han tenido sus dos discos.
Creo que no están haciendo nada como grupo ahora mismo. Me parece que el otro chico, Craig, el cantante y un gran compositor, está trabajando en nuevas canciones por su cuenta, pero tampoco te lo puedo asegurar al cien por cien.

Y para terminar, la pregunta de rigor. ¿Cuando visitareis España de nuevo?
No puedo ser muy precisa, pero seguro que en 2016 estaremos por ahí…