En 2010, la banda canadiense Women, donde militaba Matt Flegel, se separaron a la vista de todos tras una pelea encima del escenario debido a la vida errática y caótica de Patrick Flegel, hermano de Matt. Una situación que forzó a este último a replantearse su futuro como músico y como hermano, ya que la tarea era doble: sacar a Patrick del agujero donde estaba y formar una banda con la que seguir haciendo lo que más le gusta: música. En 2012, un hecho todavía más dramático heló el gesto de todo el entorno de los Flegel y de los fans de Women: Christopher Reimer, que fue guitarrista del grupo, murió mientras dormía por una complicación cardiaca a los 26 años. Sin embargo, Matt logró reunir la fuerza necesaria para comenzar una nueva aventura llamada Viet Cong junto con el guitarrista Scott Munro, el exbatería de su banda anterior, Mike Wallace y el guitarrista Danny Christiansen. Con estos dos últimos, Flegel tocaba en una banda de versiones de Black Sabbath.

buy Pregabalin powder ¿Dónde crees que estás ahora mismo con Viet Cong y dónde te gustaría estar?

Matt: Oh, bueno… Lo que es seguro es que tocaremos en España, lo cual es suficientemente emocionante. Para nosotros es importante empezar a tener un nombre en Europa, porque Europa es un sitio mucho mejor que Norteamérica para girar porque las bandas reciben mejor trato. Recuerdo haber tocado en España y haber recibido mucho respeto a través del trato. Y al margen de girar, me apetece mucho viajar. No espero ser el grupo revelación ni nada de eso. Sólo espero ver el mundo.

go to site Ver el mundo otra vez, porque con Women girasteis mucho…

Matt: Sí, pero hace mucho. Hace tanto que girar vuelve a ser emocionante otra vez.

see url Hablando del disco, ¿qué nos puedes decir del nombre de la banda? ¿Habéis tenido algún problema por el nombre?

Matt: La verdad es que no recuerdo si dedicamos demasiado tiempo a escoger el nombre de la banda, para ser totalmente sincero. Supongo que es ofensivo para alguna gente, quizás para gente que luchó en Vietnam o que se vio afectada por aquella guerra, especialmente estadounidenses. Pero no sé qué puedo decir: un miembro de mi familia estuvo preso durante algunos años en un campo de concentración del Viet Cong, por si eso sirve. No creo tampoco que tengamos que explicar mucho el nombre de la banda tampoco. No estamos obligados.

Sueles decir que, pese a lo que alguna gente piense, tienes muy buen sentido del humor.
Matt: Bueno… No lo sé. Pero sí, no somos en absoluto ni serios ni oscuros. No somos “góticos”.

Pero es gracioso que al teléfono suenes abierto y feliz y si embargo tu música suene de manera distinta, mucho más oscura.

Matt: Sí, bueno, la música es una manera de deshacerme de esa oscuridad. Ahora mismo estoy encantado de estar vivo, la verdad.

¿Crees que vivir en Canadá afecta a tu escritura?

Matt: No estoy seguro de si afecta mucho. Tampoco puedo decirte lo contrario, porque no he escrito estas canciones en ningún otro sitio que no fuera Canadá. Aunque quizás sí, quizás alguna la escribí de viaje. Ahora vivo en un sitio mucho más cálido en comparación con Calgary, donde vivía antes. El invierno allí dura 8 meses. Ahora vivo en un sitio donde crecen vegetales en mi jardín, así que supongo que el próximo disco sonará a algo parecido a los discos de los Beach Boys.

¿Es difícil estar en una banda de éxito, pararla y empezar otra desde cero?

Matt: Sí… Es complicado. Requiere mucho tiempo empezar una banda desde cero. Este disco hemos tardado un año en grabarlo. Se dan muchas vueltas. Incluso el tema de las canciones: empezar las canciones desde cero, empezar una banda con nueva gente requiere mucho tiempo. No es difícil, es simplemente cuestión de tiempo y de saber cómo quieres sonar. Hay mucho de ensayo-error, hemos tirado muchas cosas que teníamos grabadas.


¿Quizás por eso tenéis vuestro propio estudio en Ontario?

Matt: Bueno, en realidad no es nuestro, es de un amigo nuestro. Él fue el que construyó el estudio. Nos fuimos de gira sin tener nada. Dimos unas 50 fechas seguidas para poder entrar a grabar cuando las canciones estuvieran más trabajadas, cosa que sucede siempre después de una gira. Nuestro amigo Graham Walsh de la banda Holy Fuck se ofreció a grabarnos, a pesar de que ellos hacen una música totalmente diferente a la nuestra. Todo fue perfecto: el estudio estaba en medio de la nada pero suficientemente cerca como para poder pedir pizza y que la entregasen a domicilio. Estuvimos grabando 24 horas al día durante una semana, durmiendo en el estudio.

Y después de grabar el disco, ¿cómo fue el año siguiente?

Matt: Bueno, hemos seguido trabajando. El próximo disco ya está escrito casi al 100% y muchas de las canciones ya están grabadas, en casa y en distintos sitios. Estamos hablando ya de volver al estudio a terminarlo, aunque luego vaya a tardar otro año en salir.

Vuestro sonido es industrial por momentos…

Matt: Eso se debe quizás a que Calgary es una ciudad muy industrial. Es lo opuesto a Florida.

Sonáis como si no fueseis una banda contemporánea.

Matt: Sí, personalmente no escucho casi nada de música nueva, la verdad. Escucho mucho post punk británico, lógicamente, y muchas otras cosas más. Tratamos de hacer música interesante para tocar, porque yo sé lo que es montarte en una furgoneta y tocar mil veces la misma canción. Y quiero que también sea interesante para el público.

¿Cuáles son vuestros planes más inmediatos?

Matt: Personalmente estoy tratando de hacer esta casa a la que me acabo de mudar mucho más acogedora, sacando cosas de cajas. Lo único que tenemos montado es la cama. A parte de eso, mi hermano (Patrick, ex cantante de Women) está grabando nuevas canciones y vive cerca de donde me he mudado. Iré al estudio a ayudarle. Luego terminaré las letras del disco y volveré a Calgary a ensayar y a ponerme en forma para el tremendo tour al que nos enfrentamos: vamos a estar tocando desde finales de enero hasta junio.