Dos veteranos de nuestra escena indie-pop como La Habitación Roja y Sidonie abrían anoche el ciclo de conciertos “especiales” propuesto por la famosa marca de bourbon estadounidense. Dos grupos ubicuos en la música en directo de la capital, donde han tocado mucho últimamente, lo que no impidió inmensas colas a la entrada de la céntrica sala Joy Eslava. Decenas de bellas azafatas vestidas de negro te ofrecían obsequios al entrar y te ponían una pulsera que llevaba valiosísima información para todos tus amigos en Facebook. Cosas del marketing.

Musicalmente, todo fue bastante bonito. Abrieron los dos grupos tocando juntos “Heroes”, de David Bowie, y la magnífica “Teenage kicks” de The Undertones. Entonces, La Habitación Roja se pusieron a los mandos y abrieron con “El resplandor” (dedicatoria al ministro Wert incluida), un título muy apropiado para una canción que brilla con intensidad cegadora, como siempre han hecho las melodías del grupo. “Indestructibles” abrió la veda del karaoke del público, dividido amistosamente entre los valencianos y los barceloneses en la noche de ayer. Jorge y los suyos ya pueden presumir de una buena colección de hits. Así, “El eje del mal” sonó tremenda, como lo hizo “Ayer”. Siguieron las versiones, si acaso obvias (“Love will tear us apart”, “There’s a light that never goes out”), pero muy bien ejecutadas. El cantante se gustó y se bajó a cantar entre el público el famoso tema de los Smiths, que describió como su canción favorita (también lo es la de este comentarista). Para cerrar, “La segunda oportunidad”, un himno generacional inmenso que sirvió para dedicársela a Sidonie, compañeros de quinta y también (más o menos) en lo estético y lo vital de La Habitación Roja.

Al rato saltaron ya en solitario los barceloneses, que abrieron con el “You’re gonna miss me” de 13th Floor Elevators, y siguieron con un carrusel de hits que incluyó “La sombra”, “Fascinado” o “Un día más en la vida”, además de temas de su último disco, “El fluido García” , que volverán a presentar en La Riviera el próximo 15 de diciembre, en un concierto de fin de gira que, por lo visto y oído ayer, se antoja espectacular.