A muchos lectores no les sonarán los nombres de Gerardo Cartón y Jorge Obón, pero seguramente han visto en varias ocasiones al primero sobre un escenario y han leído al segundo. Cartón ha dirigido sellos discográficos, ha formado parte de bandas como Micromachines y ha subido al escenario con artistas tan diversos como Devo o Joe Crepúsculo. Obón por su parte, firma críticas, crónicas y entrevistas en medios diversos. Juntos han publicado recientemente “Manual del perfecto festivalero” (Lunwerg, 15), un libro en el que analizan los festivales más importantes por los que han pasado.

¿En qué punto de vuestras vidas empezó esta suerte de obsesión sana por los festivales?
(Jorge Obón) He tenido siempre una relación de amor/odio con los festivales hasta que me metí a trabajar en algunos, y a ver cómo funcionan por dentro, y cómo es el trabajo previo que hay que hacer durante un año entero para que un artista salga a un escenario. Ahí me quité el sombrero y quise saber mucho más.
(Gerardo Cartón) Al principio yo los odiaba. Era un punk de manual y me parecían “una mierda hippie”. Ahora soy un hippy de manual y me parecen “una buena mierda punk”.

¿Y de materializarlo en un libro? ¿Surge más como ganas de compartir experiencias que de hacer un libro comercial?
(Jorge Obón) El momento real es cuando, en el Primavera Sound 2012, después de ver a Nick Cave, andábamos los dos exultantes. Gerardo le contaba a todo el mundo unas experiencias dignas de recogerse en cualquier libro. Como ves, es más la necesidad de combinarnos y compartirlo que otra cosa.
(Gerardo Cartón) La necesidad de materializarlo en un libro es la misma que la de mostrar a la gente lo que es la música sin aditivos ni colorantes y vivir de modo consecuente con los postulados del rock and roll primigenio. Sé libre. Sé inconformista. Vive y deja vivir.

¿Tenéis festivales favoritos y festivales que no os gustan nada en nuestro país? ¿De qué factores depende?
(Gerardo Cartón) Los que más nos gustan son (sin orden de preferencia):
1. Sónar y Primavera Sound para APRENDER.
2. Vida y Sonorama para VIVIR.
3. Sos y Monegros para DESPARRAMAR.
4. FIB para SOÑAR.
(Jorge Obón) Un festival debe tener su propia personalidad y más en un país como España, tan saturadito de festivales. Por lo tanto, el hecho de que un festival sea una copia del que se hace en el pueblo de al lado no despierta nuestra curiosidad en absoluto. Otra cuestión es que hay festivales que tratan al público como a ganado, que no reinvierten en infraestructura, sonido o programación. En definitiva, aunque los festivales sean un negocio, cuando este negocio se orienta solo a hacer números y no a pensar en el individuo que asistirá, nosotros hacemos mutis por el foro discretamente.

¿Es el punto de vista de cada uno de vosotros muy distinto con respecto a los festivales? ¿Es el crítico más crítico o menos crítico de lo necesario y el fan, más fan de lo que debería?
(Jorge Obón) Los dos somos fans por encima de todo, e incluso para poder seguir siendo críticos tenemos que estar un poco enfermos de música; pero sí, a mí me ha echado en cara Gerardo en alguna ocasión que se me nota en lo que trabajo porque siempre estoy tratando de buscar la trampa y el cartón. No le falta razón. Seguro que la mayor parte de los críticos se ha planteado la cuestión de saber que lo que ha visto sobre un escenario es una porquería mientras que todo el público se rompe las manos aplaudiendo. ¿Cuál es tu labor, educar, cambiar la mentalidad de los que te rodean felices, o darte cuenta de que, en ese momento, más vale que te vayas a casa?
(Gerardo Cartón) Yo soy MEGA fan de todos los festivales a los que vengo asistiendo los últimos veinte años. Si no, no iría. Toda mi crítica, que es poca, es constructiva y los propios promotores me lo agradecen. Como decía Elvis Costello, “My aim is true” (y a Jorge me lo encontré “en la calle de un festival”…)

Después de ver varios directos seguidos de los mismos artistas en distintos festivales, ¿os gustan más, os gustan menos, perdéis interés, analizáis las diferenias o las semejanzas entre las actuaciones?
(Jorge Obón) Sí a todo. Depende siempre del artista. No es lo mismo ver a Nick Cave cinco veces que a Supersubmarina, pero siempre es más interesante ver cómo evoluciona el show de un artista durante una gira, y además poderlo contar, que resolverlo con una crónica de una sola noche. La curiosidad, lo primero.
(Gerardo Cartón) A mí me flipa seguir a un grupo a través de los festivales. Durante la última dècada he visto a Depeche Mode, Arcade Fire, Björk o Nick Cave cinco veces en un año y me he vuelto absolutamente LOCO. Les ves evolucionar a través del verano y su manera de actuar y reaccionar ante el público es distinta dependiendo del momento y el lugar. Nunca entenderás la idiosincrasia de un artista hasta que hagas esto por lo menos una vez en tu vida. Los discos acaban resultando “fríos” cuando ves a un grupo en directo a través de los años. Live is life.

¿Cuál es el valor principal que le da Gerardo a batir su propio récord de asistencia a festivales?
(Gerardo Cartón) El valor de la experiencia y el de seguir disfrutando de la música igual que cuando tenía trece años. Los festivales son un chute de juventud que no te lo da nada en la vida. Pienso morirme bailando encima del escenario de un festival mientras suena “I Feel Love” de Donna Summer y “el jefe Moroder”. Con “la sombra de mi sonrisa” y “sin mirar atrás con ira”.

¿Vas a tantos festivales porque echas en falta la vida en la carretera de cuando tocabas en grupos?
(Gerardo Cartón) ¡Qué va! (risas)… No soy nada nostálgico. El mejor momento de mi vida es el presente. “Right here, right now”, que decía Fatboy Slim. Voy a tantos festivales porque me parecen espacios utópicos en los que todo es casi perfecto. Mi meta en la vida es alcanzar dicha perfección a través de mis vivencias. Y las mejores del año siempre se suelen dar en festivales.

Gerardo suele salir al escenario con muchos artistas. ¿Por qué?
(Gerardo Cartón) Porque me encanta bailar y contagiar mi positivismo y mi alegria de vivir al público. Porque las reglas están hechas para saltárselas. Porque es mi personal homenaje a los músicos que más admiro. Y porque los 2ManyDj’s son LOS PUTOS AMOS.

¿Cuál es la relación con los artistas con los que más tratas tras varias veces de estar con ellos? ¿Alguno te ha pateado el culo, alguno te adora?
(Gerardo Cartón) La mayoría, por no decir todos, me quieren mucho y les encanta que salga a bailar con ellos. Si no, no lo seguiria haciendo. Los únicos que me “mandaron un poco a la mierda” un día en Coachella fueron mis ADORADOS Devo (la anècdota sale en el libro). Pero tenían toda la razón del mundo, porque ese día me pasé un poco de plasta. Me enseñaron a comedirme todavía más. Duty now for the future.

¿Qué tienen los festivales extranjeros que le falte a los españoles y que tienen los españoles que echéis a faltar en los internacionales?
(Jorge Obón) En la mayor parte de las ocasiones, en España, un festival es un evento con un mogollón de gente reunida en torno a unos conciertos más o menos escogidos; mientras que en Reino Unido o Estados Unidos, casi tanto como la música, se cuidan los extras que la rodean, como se hacía hace quince años en Benicàssim con su cine, su baile, su teatro, y el resto de su arte. Hay mucho festival grande de fuera que invierte en la parte didàctica. Y aquí… que lo cuente Gerardo, pero me da a mí que el pueblo de Benicássim, el de Aranda de Duero, las playas del Mediterráneo, o la belleza de algunas comarcas catalanas, hacen de España el lugar ideal para organizar o asistir a un festival.
(Gerardo Cartón) Los festivales extranjeros son bastante más desprejuiciados y eclécticos que los españoles. Además, la condición multidisciplinar de la que habla Jorge, hace que acaben siendo experiencias de vida, y no meros eventos musicales, que es lo que mas abunda en la piel de toro. Viva “Sonarmática” (Sónar), larga vida a “Artes + Voces” (SOS Murcia) y tres “hurrahs” por “Vidabikes” (Vida).

¿Es el público realmente tan distinto entre los diversos tipos de festivales españoles? Queremos más datos.
(Jorge Obón) Sí. Te lo ilustro con un whatsapp que le mandé a Gerardo mientras sufría el despropósito en directo de Lauryn Hill en el Al Rumbo. Decía más o menos así: “Lauryn ha cabreado tanto a sus músicos que el mal rollo se está extendiendo entre el público, y por primera vez en este festival, la gente está poniendo cara de Primavera Sound”. ¡Naturalmente que es distinto! Si hay festivales que son pura fiesta y otros que son puro disfrute intelectual, obviamente habrá asistentes distintos. De hecho, Al Rumbo se celebra el mismo fin de semana que el FIB, y nadie protesta por ello. Hay gente para todo, modernos, gafapastas, pies negros, fiesteros, enterados-de-segunda, y gente que acude simplemente porque hay jaleo. Simplemente, Arenal Sound, Vida Festival, Territorios Sevilla, o la siguiente reencarnación de los que montaron Monegros… No creo que encuentres a muchos que vayan a todos.
(Gerardo Cartón) Por supuesto que es distinto. En gustos musicales, en extracción social y, sobre todo, en edad. Aún recuerdo los años en que siempre éramos los mismos en todos los festivales que acontecían en nuestro país. Menudo coñazo… La bajada de la media de edad durante los dos últimos años tanto nacional como internacionalmente es súper sana. Hay un relevo de público festivalero y yo personalmente estoy encantado con el mismo. Mundo Viejuno, solo en “Retorno a Lílifor”, por favor…

¿Y por partes de España? ¿Varía mucho el público?
(Jorge Obón) Naturalmente. Somos un país turístico que nutre de visitantes a algunos de nuestros festivales y a otros no. Había que ver la cara de 2Many Dj’s en Sonorama Ribera, por ejemplo… Por otra parte, viajamos a festivales dependiendo de dónde vengamos, eso lo saben muy bien los andaluces. Es muy difícil llevar a un catalán, o a un moderno a un festival andaluz. En su mayor parte, los festivales andaluces se nutren del público local, mientras que el FIB es una mezcla heterogénea de idiomas; Arenal, si continúa en pie el año que viene después del replanteamiento que necesitan, seguirá siendo el festival de la chavalada; Vida el de las familias; Sonorama el de los indies de toda la vida; Sónar el de los profesionales de la noche; y Monkey Week el del personal de la industria.
(Gerardo Cartón) Yo aquí solo voy a añadir que el mejor público de España es el del Sonorama. Hay que fundar un país que se llame Sonoland.

En cuanto a los festivales internacionales, ¿soléis ir a ver a los artistas españoles que tocan para ver qué tal responden las audiencias extranjeras a nuestras bandas?
(Jorge Obón) Claro, y a ver cómo se defienden esos grupos en un entorno diferente. Pero vamos, la música es música, no una cuestión de saber cómo han quedado “nuestros chicos” en las Olimpiadas, por lo que, volviendo a la pregunta tuya de antes sobre lo de ver a artistas varias veces, no es lo mismo ver a un artista delante de sus amigos, en un festival grande o en uno pequeño y con encanto. ¿Escuchas tú varias veces un disco? Pues nosotros hacemos lo mismo con los conciertos.
(Gerardo Cartón) Entre las mejores experiencias de mi vida festivalera están las de ver a Delorean y John Talabot en Coachella, a Hinds y Mendetz en Glastonbury. Esto es lo que yo llamo “una pica en Flandes”, que ríete tú de Carlos V. El día que vea a Dorian (los niños de mis ojos) en uno de estos dos festivales, lloraré hasta quedarme sin alma.