American punk rock group The Ramones. Left to right: Johnny Ramone (1948 - 2004) Tommy Ramone, Joey Ramone (1951 - 2001) and Dee Dee Ramone (1952 - 2002). (Photo by Roberta Bayley/Evening Standard/Hulton Archive/Getty Images)

American punk rock group The Ramones. Left to right: Johnny Ramone (1948 – 2004) Tommy Ramone, Joey Ramone (1951 – 2001) and Dee Dee Ramone (1952 – 2002). (Photo by Roberta Bayley/Evening Standard/Hulton Archive/Getty Images)

El tiempo no deja dudas sobre el lugar de Ramones en la historia del Rock and Roll. Nuevos homenajes llegan en el 40 aniversario de su debut discográfico, “Ramones (SIRE)”, un disco venerado pero algo fallido en 1976, que se mantiene como una obra difícil de clasificar y que no era más que la primera bala de un cargador lleno que situaría a Ramones en la historia en apenas año y medio. Repasamos un disco, un lugar y un momento fundacional en la música popular. Jero Martín
Febrero de 1976. Seymour Stein, cofundador de Sire Records, llega al estudio Plaza Sound, en la séptima planta del Radio City Music Hall de Nueva York, tres horas después de que los Ramones hayan empezado a grabar su primer disco y pregunta: “¿Cómo va todo?”. “No muy bien”, contesta Johnny Ramone, “solo hemos grabado siete canciones”. Lo cuenta Stein con sorna en el documental “The Lifestyles of the Ramones” (1990) para subrayar la inmediatez que caracterizaba a los Ramones y dar cuenta de otros factores que ya definían a la banda en aquel momento clave. Se estaba registrando uno de los discos fundacionales del punk rock entendido como género, Ramones st (SIRE). Un álbum de 14 canciones y 28 minutos que se publicaría dos meses después, el 23 de abril de 1976, hace hoy cuarenta años, firmado por cuatro macarras que llevaban meses tocando sin parar convencidos de tener algo entre manos y que no sospechaban (del todo) lo que sucedería después. Mientras Nueva York celebra estos días el aniversario y el legado de la banda con “Hey Ho, Let´s Go. Ramones and the birth of punk” y se prepara una jugosa reedición, revivimos un disco esencial.